Limpieza y cuidados


Para que los productos conserven el brillo del primer día es importante seguir unas sencillas instrucciones de mantenimiento:

La primera premisa que hay que tener en cuenta en la limpieza de la grifería es que no deben utilizarse bajo ningún concepto productos abrasivos compuestos a base de ácidos y amoníaco. Este tipo de detergentes dañan la superficie. Para la limpieza hay que usar siempre jabones neutros.

Siempre limpiaremos nuestras griferías con una esponja o bayeta, nunca con estropajo, ya que éstos pueden rayar el acabado.

El principal problema que nos encontramos con las superficies es la cal, es su principal enemigo. Podemos evitar que el óxido de calcio forme sedimentos que dañen el acabado (pérdida de brillo), si limpiamos el grifo de manera superficial y lo secamos después de cada utilización.

Para retirar los depósitos muy difíciles de cal, si utilizamos productos de limpieza estándar, se deben seguir las instrucciones de uso de los fabricantes de detergentes, con la dosis prescrita y el tiempo de exposición indicado, para acabar enjuagando con abundante agua que elimine todos los restos del producto que pueden acabar dañando el acabado.

No utilizar productos de aplicación con spray, ya que la niebla puede penetrar por las aberturas y separaciones de los accesorios y puede causar daños.

Nuestra grifería supera la norma europea UNE-EN 248 de revestimientos Punto 5.1 ensayo de resistencia a la corrosión y están acreditadas en los certificados de calidad.